Este tipo de violencia se da entre los miembros de las comunidades educativas, ya sea, entre estudiantes- estudiantes (la más común), docentes- estudiantes o viceversa.
Este tipo de violencia, se ha convertido en un fenómeno social que afecta cada vez más a las personas que la sufren, generando en los afectados directos pensamientos suicidas, baja autoestima, problemas de concentración a la hora de asistir a las lecciones académicas, falta de amor propio, las relaciones interpersonales se ven afectadas por la dificultad que los individuos tienen para relacionarse.
Para poder evitar esto dentro de las instituciones educativas, es necesario que estas cuenten con protocolos para la prevención del matonismo, así como, la constante ayuda del personal docente hacia sus estudiantes, a la vez, charlas de capacitación para tratar este tipo de violencia dentro como fuera de la institución.
Por otro lado, la participación de los padres de familia es indispensable para la prevención de este tipo de violencia. Donde estos tengan la capacidad de poder dialogar con sus hijos y también a la vez los hijos tengan la confianza para dirigirse a ellos cuando más lo necesiten.
Para ampliar esta información se recomienda visitar el siguiente enlace https://www.unicef.org/lac/violencia_escolar_OK.pdf
A la vez el siguiente video
REFERENCIA:
Campos, A.
(2014). Violencia social. San José,
Costa Rica: EUNED- ILANU





